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en Córdoba

Como varios de ustedes habrán notado por mi nick en el messenger, estoy en Córdoba. Dada la hora, éste será un post rápido.

Pues he de decir que tenía mucho tiempo que no venía por acá. No porque no haya tenido la oportunidad, más bien ya no tengo ninguna razón para venir. Entonces ¿Por qué rayos estoy aquí? Basicamente por la misma razón que llego a muchas partes. Porque alguien me invitó.

He de confesar que no tenía muchas ganas de venir aquí. Aquí viví muchas cosas y como sea me trae recuerdos y muchas emociones encontradas. Unas buenas, y otras no tanto. Pero por otra parte, también me emocionaba regresar.

Cuando venía en el camino, vinieron a mi mente varias cosas negativas. Sin embargo, decidí olvidar todo ello y pretender que era la primera vez que venía. Eso me hizo recordar la primera vez que vine, en febrero del 2000 (¿Pueden creer que tiene ya 7 años de eso?). Recuerdo el camino interminable lleno de campos de cultivo. La monótona autopista sin curvas. El cielo totalmente azul y despejado y el Pico de Orizaba que a cada momento se ve más grande. En esos tiempos no estaba el Gran Telescopio Milimétrico (si es milimétrico y lo veo desde tan lejos, debo tener muy buena vista).

De ahí, pasando la caseta de Esperanza, el paisaje da un cambio muy abrupto. Recuerdo la primera vez que recorrí las cumbres de Maltrata, y el también interminable camino de curvas bajando la montaña. Los grandes acantilados y el paisaje verde por donde se quiera ver. Una vez abajo, sigue la autopista en línea recta, todo el paisaje tiene montañas y es verde. Pero bueno, la mayoría de los lectores de mi blog sabe de qué hablo.

Recuedo la primera impresión que me dió el Tec cuando hice mi examen de admisión. También recuerdo que en esos tiempos tenía grandes planes y muchas esperanzas. Tenía un plan y estaba dispuesto a todo para conseguirlo. En ese momento fue cuando regresé a la realidad, y me di cuenta de que estoy exactamente en el mismo punto que hace 7 años. Grandes planes, muchas esperanzas, un plan casi a prueba de fallos y Murphy como angel guardián. Lo triste es que soy 7 años más viejo, tengo menos dinero, y ya no soy tan intrépido (ni tan ingenuo) para hacer todo lo que me propusiera, como antes.

Recuerdo mi plan, todo sonaba tan sencillo:
1. Poner un McDonalds
2. ??
3. Profit!

En esos tiempos hasta eso parecía sencillo, comprar un terreno con tales características, poner tanto dinero, y magicamente ya tengo mi restaurante generando dinero. Ahora sé que una vez comprando el terreno, hay que ir al registro público de la propiedad, pagar impuesto predial, derechos de uso de suelo, sacar las escrituras, y mil trámites más. Abrir un negocio tampoco es sencillo. Hay que registrarse en SAT, posiblemente en la SRE, registrarse en el IMSS, investigar y hacer trámites municipales,etc. Un proceso largo y tedioso que lleva meses de trámites, está lleno de corrupción, en el camino hay que pagar mordidas. Si algo se hace mal (o un funcionario está de mal humor) hay que pagar multas, y en el peor de los casos uno puede acabar en la carcel. Sólo por intentar abrir un negocio. Hoy por más de una razón lo pensaría 2 veces. Murphy es mi angel guardián.

Pero bueno, no puedo decir que todo lo que viví aquí fue tiempo perdido, porque aprendí muchas cosas. Pero sí me molesta de alguna manera que después de tanto tiempo esté en el mismo lugar y en las mismas condiciones. Basicamente, a los 18 años, cuando llegué acá, tenía todo para dedicarme a lo que me dedico ahora. Es decir, podría tener ya 7 años de experiencia, y no sólo 3.

Lo más importante que aprendí en el Tec fue la palabra Entrepreneur, que es lo que pretendo ser ahora. Lo triste es que esa palabra no la aprendí de algún profesor o empleado del Tec, ni siquiera la vi escrita en algún libro o folleto. Esa palabra me la enseñó Yanina, como muchas otras, un día que platicábamos de algo totalmente diferente. Así que tal vez lo más importante de toda esta experiencia fue haber conocido a Yanina. Por otra parte, tal vez no fuera necesario haber pagado cientos de miles de pesos de colegiatura para conocer a Yanina, pues tenemos una buena amiga en común que me la pudo haber presentado.

Desde el principio me emocionó la idea de ser Entrepreneur, una vez que supe lo que la dichosa palabra significaba comencé a comprar la revista. No podía esperar para llevar Desarrollo de Emprendedores. Lo más decepcionante, cuando llevé la materia fue un fiasco. No daré detalles al respecto.

He de admitirlo, llegué acá (hace un par de días) sin muchas ganas. Ahora estoy emocionado. Por cierto, me corté el cabello. Para quien no lo sepa, decidí dejar crecer mi cabello desde el solsticio de invierno hasta el equinoccio de primavera. Ya no aguantaba el calor. Amo tener el pelo corto. Quien me tenía que ver, o pudo verme con el cabello largo, pues chido. Si no, pues ya queda para la historia.

Hoy regreso a Puebla. Después haré otro viaje y tal vez regrese a Córdoba. Es chido porque aquí todo mundo asume que estoy haciendo algo. En Puebla en cambio, todo mundo asume que no estoy haciendo nada y pretenden darme siempre cosas qué hacer. Ya daré más detalles en su momento.

Por último. no estoy en mi casa, por si pensaban irme a vender o cobrar algo. Estoy infinitamente agradecido con la persona que me ha recibido en su casa estos días. :D

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Comments

Cuando voy a Córdoba y paso por el Tec, siempre me dan sentimientos encontrados, e hiba minimo 1 vez al mes... los primeros años despues de salir fue realmente depresivo, pero ya lo supere, creo que el Tec me dejo alguno bueno, aprendi de mí y de gane amigos en el Tec. Tambien aprendi que todo es negocio... hasta el tec.

saludos

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