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Resumen de la semana

Ésta ha sido una semana realmente emocionante. Todo comenzó el domingo cuando sufrí una caida. Me dolía todo, y apenas podía caminar. Días antes de eso, también hubo un evento que me dejó adolorido, principalmente de las piernas y el abdomen, y me dificultaba caminar.Todo el lunes me la pasé prácticamente en la cama de vez en cuando y con un buen esfuerzo pasándome a la compu. Esos días realmente no podía entender cómo mis papás no pusieron un elevador cuando construyeron la casa.

El martes me despertó una llamada, era una amiga que no había visto en un año, más o menos. Lo primero que dije (medio dormido) fue algo como "Hola, ¿qué me cuentas?" Ella dijo algo así como: "No llegué anoche a mi casa y hoy tampoco voy a llegar, no hay tiempo para explicaciones, acompáñame al DF" En ese momento tomé una libreta y una pluma y anotaba todo lo que decía, o al menos lo que yo entendía. Cuando decidí que no entendía nada, le dije que me esperara, que yo le marcaba en 15 minutos.

Hice mi rutina diaria al iniciar el día en la red, entre otras cosas revisar mi saldo. Hay una especie de relación directa entre lo que va a pasar en el día y cuánto dinero tengo en el banco. Revisé cuánto habían crecido mis "bamboos" hoy, encontré un mosquito y pensé en escanearlo, pero recordé que el USB sólo funciona si reinicio. Bajé a comerme un plato de Corn Flakes. Mientras masticaba, meditaba en todo lo ocurrido en esos escasos minutos desde que desperté. Revisaba mis notas y trataba de relacionar todos los hechos. Fue en ese momento cuando abrí mi boca para decirle a mis padres: "Hoy voy a ir al DF". Mi mamá respondió con sabiduría: "No hables con la boca llena que no se te entiende nada".

Pero bueno, le hablé a mi amiga para decirle que sí la acompañaba y que la vería en 15 minutos en la taquilla del ADO. Una vez allá me dijo: "Dan, sabía que hoy iba a pasar el día contigo" La prueba: un folleto de propaganda religiosa que hablaba de la profecía del sueño de Nabucodonosor relatada en el libro de Daniel. Todas las citas bíblicas abreviadas como 'Dan.'

Esperando el autobús, sonó su teléfono. Era su mamá que hablaba para preguntarle dónde estaba. Sin dar muchas explicaciones, le dijo que estaba conmigo. Ante el escepticismo de su mamá, me pasó el teléfono. Sólo alcancé a saludar y la señora me dijo que qué bueno que estaba conmigo, que le quitaba un peso de encima. Sólo alcancé a decir que sí.

No sé por qué las mamás de mis amigas tienen la idea de que si sus hijas están conmigo, se van a portar bien y no harán travesuras de ningún tipo. No importa cuántos días, y sobre todo noches, pasen ni dónde estemos. Por una parte me conviene tener esa imagen, por otra parte no sé qué pensar. No me gusta que me agarren de excusa. Después de eso, yo le pregunté qué hizo la noche anterior. La respuesta fue: "estuve trabajando". No hice más preguntas y no, no es lo que ustedes piensan.

El camino al DF se pasó volando, teníamos mucho tiempo de no vernos y tantas cosas pendientes para platicar. La actividad en el DF fue ir a ver la exposición de reliquias del Tíbet como parte del Maitreya Project, en el museo de San Ildefonso. La espera fue un verdadero suplicio, estábamos formados desde la 1 pm en el sol y no entraríamos al museo hasta las 4 pm, donde no esperaría una larga fila de más de 2 horas. Como mencioaba, yo estaba bastante adolorido. Nada se me dificultaba más que subir escaleras. De hecho, en mi casa las subía apoyado sobre las manos.

Después de la larga espera, por fin llegamos a la exposición. En realidad era una sala muy chiquita, y había que recorrer todo en al rededor de un minuto, pues de acuerdo a la gente del museo, uno llevaba una fila de 5000 personas detrás. La visita incluía un ritual de purificación que consistía en darle un baño a esta estátua y al final bendiciones de auténticos monjes budistas tibetanos con las reliquias del tercer Buda.

Aunque niguna de las reliquias era más grande que un grano de arroz, y a pesar de lo rápido que fue, es muy impactante conocerlas. Saliendo de ahí una persona de Casa Tibet nos preguntó cómo nos sentíamos después de la larga espera. Supuso que estaríamos "molidos". Yo iba a contestar con un comentario alusivo a lo difícil que fue la espera, estando parado durante horas y subiendo escaleras dadas las condiciones en que me encontraba, sin contar además que no había comido nada. Para mi sorpresa, antes de abrir la boca me di cuenta de que me sentía muy bien, nada me molestaba y estaba en completa paz. Sólo pude responder con mi mejor sonrisa. A lo que me contestó que compartiera mi experiencia con todo el mundo :D

Bajando la escalera, había otra larga cola, por llevarse una bolsita de agua bendecida con las mismas reliquias. El agua era amarilla, no recuerdo exactamente qué tenía. Decidí que la mía la destinaria a mis "bamboos". Por cierto, hablando de esas plantas, sufrí una gran decepción ese mismo día al descubrir que un Lucky Bamboo, en realidad no es y nada tiene que ver con un verdadero bambú.

Saliendo del museo, la tarde era hermosa, y el clima perfecto. Todo parecía tan pacífico y tan calmado. Decidimos ir a comer/cenar, aunque en mi caso personal, yo no tenía hambre. Simplemente nada me hacía falta en ese momento.

Ya de regreso, descubrí que el metro puede ser terapéutico. Así que descubrí algo que llamaré metroterapia. No se si alguna vez hayan intentado subirse a un carro de la línea 2 del metro a las 7 de la tarde. Yo pensaba que compartir un metro cuadrado de zócalo con 6 u 8 personas más en un evento del Peje era demasiado, pero no, en un carro del metro se pueden lograr mayores compression rates. Cuando ya tu espacio personal deja de existir y no hay parte de tu cuerpo que no esté en contacto con otro ser humano, llegas a la próxima estación y sube todavía más gente. Solamente te das cuenta de cómo tus huesos truenan. Si no hay tubo de dónde agarrarse no importa,de todas maneras no te moverás ni un milímetro cuando el tren empiece a acelerar.

Otra ventaja de la metroterapia es que al igual que una fiesta Rave, te enseña a descubrir tu individualidad entre una enorme masa. En una fiesta Rave es bienvenido cualquiera que traiga una good vibe. El metro es todavía menos discriminatorio, entra cualquiera que tenga 2 pesos. Cuando se tienen 60 años, entra simplemente cualquiera (por otra parte, considero que se necesita una good vibe para llegar a los 60 años). Al finalizar mi sesión de metroterapia en la estación San Lázaro, desaparecieron por completo mis dolores musculares y creo que mis huesos fueron reacomodados.

Otro evento relevante de la semana fue otra visita a la Cd. de México el sábado. Fue el Education UK 2007, del cual seguramente habrán visto algún anuncio en el messenger. Cabe destacar que de las universidades que había, ninguna es relativamente más cara que el ITESM. De las que consulté la colegiatura más alta era de $117,000 pesos por año, con posibilidades de conseguir una beca.

Entre las quejas usuales, no puedo pagar nada por internet. Hay algún conflicto entre Banamex y Mastercard y al parecer las tarjetas no funcionarán para hacer pagos por internet hasta el próximo miércoles. No saben la cantidad de problemas que eso me ha traído. Por último, no puedo creer mi suerte. Al igual que mi inglés, es mejor de lo que yo pensaba. Justamente cuando necesito urgentemente dinero a las 8:30 de la noche, llevo en la cartera una contraseña de un envío en Western Union y me encuentro una tienda abierta con un Banco Azteca dentro. Algo de qué preocuparse, el último lanzamiento de un Ariane 5, con un satélite Skynet para usos militares. Ya se imaginarán la discusión en slashdot.

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Comments

Con razón paypal no jala desde el 7 del presente... Hablaste para quejarte?

Miércoles 14 o Miércoles 21?

En realidad no especificaron, sólo me dijeron "el miércoles", pero no me dijeron de qué año.

Por el bien de todos, espero que sea el miércoles 14.

Azafrán, el agua bendita tiene azafrán. Yo no esperé tanto, cuando mucho 20 minutos en la calle y otros 40 en una silla en una sala con clima, y no nos presionaban por ir lento, yo leí todos los pósters de todos los personajes de la primera salita. Debe ser porque el Defe es mucho más grande que aquí. Saludos.

Azafrán. Eso explica el color amarillo. Tú dónde las viste, ¿en Monterrey?

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