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Falso positivo

El error tipo I o falso positivo es en palabras sencillas el resultado de una prueba que implica que existe una condición cuando en realidad no existe. Un ejemplo más claro es, digamos, cuando una prueba de embarazo sale positiva cuando en realidad no hay embarazo. Hoy tuve un problema de falso positivo, y me siento muy mal al respecto. Afortunadamente, lo mío nada tuvo que ver con virus o embarazos.

Como sabrán, hay cuatro tipos de gente que no respeto: los spammers, los telemarketers, los que ofrecen tarjetas de crédito en la calle y la gente que trabaja en wal-mart. Sobre los spamers no hace falta que explique por qué no me agradan. Ya lo dice el señor en el versículo #203815 del libro de Bash:

<Fooz> In a perfect world... spammers would get caught, go to jail, and share a cell with many men who have enlarged their penisses, taken Viagra and are looking for a new relationship.

A los telemarketers no los respeto por sus prácticas antiéticas para conseguir bases de datos y listas de números telefónicos de su posible mercado meta. Además de que no hay forma de hacer que no te vuelvan a llamar una vez que les dices que no te interesa una tarjeta de crédito.

A la gente de las tarjetas no los respeto porque en un negocio tan obsenamente próspero como los servicios financieros bancarios, me es increible que manden a las calles a molestar, perseguir, espiar y acosar a la gente a estas personas que no reciben un sueldo, sino que trabajan por comisiones. Además las comisiones son realmente escasas, más o menos $200 pesos por cada tarjeta que logren vender. Todavía, además que estas personas se pongan groseras contigo cuando no eres candidato a sus servicios. Considerando que la tarjeta de crédito más chafa (Banamex Clásica) cobra al rededor de $1,000 pesos de anualidad y una tasa de interés de 40%, $200 no son una comisión, son una propina y no el tipo de propina que le dejas a un mesero en un restaurant, sino la que le das al anciano empacador en el super.

El cuarto tipo de gente que no respeto son los que trabajan en Wal-mart. Si quieren saber por qué no me agrada wal-mart les recomiendo el documental WAL-MART: The High Cost of Low Price. No respeto a la gente que trabaja ahí por prestarse a eso mientras que al mismo tiempo son los principales afectados.

Pero bueno, siguiendo con la historia de hoy, hablaremos de la gente de las tarjetas en las calles. Si pusieran su modulito, como los de teléfonos celulares, con edecanes y música para llamar la antención no me molestaría. La gente se acercaría y ellos podrían aprovechar para ofrecer sus servicios pero no es así. Ellos realmente persiguen a la gente. Eso de andar "robándole a la gente" un minuto en la calle está bien para organizaciones que necesitan recursos, pero tampoco pueden invertir en mejores medios de captación, como las ambulancias ULTRA, la cruz roja y las cientos de organizaciones para ayudar a niños de la calle, drogadictos y todo tipo de discapacitados. Pero como también decía, eso es inadmisible para un negocio próspero como un banco.

Lo peor de todo es que realmente te espían y te persiguen. Aquí en Puebla siempre hay alguno vigilando a la gente y ofreciendo "una promoción especial" de Banamex en los Bodega Aurrerá y Waldo's Mart. Ya ni te preguntan, antes de darte los buenos días te piden que les prestes tu credencial de elector. A mí me ha tocado que voy por alguna razón al banco y saliendo del cajero automático me aborda a alguno:

<vendedor>Hola amigo, me permites un minuto de tu tiempo
<Yo>...
<vendedor>Ya eres cliente de Banamex
<Yo>no...
<vendedor>Pero si te acabo de ver sacando dinero...

O sea, ¡¡qué le importa si saqué dinero o no del cajero!! Eso ya está a un grado de que el mismo tipo me asalte, ya que dedica su tiempo a vigilarme.

Y luego, cuando les pongo atención, les hago preguntas y antes de darles mis datos les pido más información y hasta comienzo a llenar sus formas, se enojan cuando les digo que no tengo ninguna tarjeta de crédito o departamental y ni siquiera tengo trabajo.

Es por eso que desde hace tiempo he decidido hacerles mobbing tanto a los que venden tarjetas en la calle como a los telemarketers. El objetivo es ser grosero con ellos, con el objeto de que se desmoralicen y se den cuenta que merecen algo mejor y busquen un trabajo o actividad económica de verdad. Lo que hago va desde ignorarlos completamente (como si fueran plantas parlantes), decirles que se busquen un trabajo o presentarme como el Sultán Abdullah bin Abdulaziz al-Saud. No puedo esperar más el día en que uno de ellos pierda la paciencia y se me lance a golpes. Nada me daría más gusto si eso le sirve para saber por un instante qué se siente la dignidad y la libertad.

Pero bueno, hoy tuve un falso positivo y me siento muy mal al respecto. Hoy iba caminando por la calle 5 de mayo de esta ciudad. Es una calle peatonal muy transitada, el lugar perfecto para todo aquel que pida dinero. Me aseguré de rodear lo suficiente para que no se me acercara ninguno de ellos. Entre tanta gente que había tuve que caminar un poco más despacio. Un joven que llevaba un traje arrugado que no era de su talla se me acercaba. Yo trataba de esquivarlo, pero había mucha gente y no pude. Entonces él me dijo: Oiga joven, lo molesto sí... -Entonces yo le respondí: Sí, sí me molestas, adios. -Y aceleré el paso. Mientras me alejaba unos metros, lo escuché terminar su frase con: ...comprar unos chocolates.

El hecho de saber que fui grosero con alguien con quien no tenía la menor intención de ser grosero, me cayó como balde de agua fría. Realmente me sentí mal y no supe dónde meter la cara de vergüenza. Por un momento pensé en regresar, disculparme y comprar chocolates, pero ya llevaba varios metros de distancia, tenía mucha vergüenza y sólo llevaba $10 pesos, suficiente para llegar a mi casa sin comprar chocolates.

No sé qué hacer para reparar el daño, y algo me dice que no podré dormir en toda la noche pensando en ello.

Moraleja: Cuando pagan justos por pecadores... es por culpa de los pecadores.

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