Sip.. hoy estoy enojado como no había estado en muchos años. Realmente es una sensación que no había sentido en mucho tiempo. Sólo recuerdo haber estado más enojado cuando me robaron mi laptop en 2002. Pero bueno. Tengo que hablar muy seriamente con mi padre, y no sé por dónde empezar. Así que escribiré todo lo que me molesta y al verlo gráficamente ya podré organizarlo. Me vale sacar mis trapitos al sol en internet sabiendo que lo que escriba será visto por 90 personas diariamente, indexado por al menos 14 buscadores, replicado al menos en 3 partes, y accedido por el RSS en miles de sitios más.
Ok, todo comenzó hace un mes cuando comencé a asistir a los cursos que dan los fines de semana en el Home Depot. Enseñan cosas sencillas pero útiles como instalar puertas, instalar calentadores, poner el piso, y demás cosas que puedes hacer con lo que venden allá. Eso en realidad no significa nada, es una de mis tendencias como el curso de salsa, el curso de pantomima, el curso de tango (he recibido muchas quejas por no saber bailar y ahora "no tengo tiempo" ya no es una excusa). El home improvement es entretenido y relajante. Además da mucha tela de dónde cortar para hacer productos de información dónde meter adsense y poner subastas en ebay.
Hace algunos días mi papá me invitó a instalar con él cierto objeto que llamaremos "la lavadora", que hizo junto con mi hermano para una fábrica. Instalar esa lavadora incluía de todo. Conexiones eléctricas, de agua y software. En un día tendimos unos 1800 metros de cable (aunque esos días eran de 4 horas) y mi hermano (el hombre fuerte de la casa) tuvo que hacer una ranura en la pared para pasar unos tubos. Hacer esa ranura le tomó con cincel y martillo más o menos una hora. En realidad acepté ir con él solamente por pasar tiempo con él (mi padre), ya que algún día seré viejo y viviré de recuerdos y tengo muy pocos buenos recuerdos con él. Con parte de las ganancias de esa vez, se compró un taladro de es una maravilla. Es taladro (hace agujeros), es rotomartillo (hace agujeros en materiales más duros) y percutor (golpea 24 veces por segundo con tanta fuerza como la que puede desarrollar un humano). Uno de los accesorios es un cincel, capaz de hacer el mismo trabajo que hizo mi hermano en menos de 10 minutos. Yo veo ese aparato como un trofeo que simboliza el haber pasado algunos días con mi padre compartiendo algo exitosamente.
Mi padre me ha enseñado muchas cosas, algunas de ellas a través del mal ejemplo. Me enseñó que debo confiar en las personas, pero nunca en nada de lo que dicen, y si alguna vez me veo obligado a tener que confiar en lo que diga alguna persona, eso debe estar respaldado por un contrato firmado. Eso lo aprendimos mi hermano y yo cuando nos dimos cuenta de que ambos de mis padres prometían cosas (comprarnos juguetes o dulces) a cambio de otras cosas como hacer la tarea, lavar los trastes o ir al doctor y rara vez cumplían. A través de hacer a mis padres firmar cuando prometieran algo así, nos aseguramos que cada año fuéramos de vacaciones a Acapulco y que nos compraran un cartucho de nintendo cuando acabáramos el último que nos hubieran comprado. Esa cláusula tuvo que modificarse con el Megaman 5 que mi hermano lo terminó el mismo día que lo compramos. Claro que después aprendí que hay personas que se pasan los contratos por el arco del triunfo y que el sistema es lo suficientemente corrupto como para poder hacer algo al respecto, pero ese conocimiento se lo debo al director (M.C. Salvador Gutiérrez Flores) de la prepa donde estudiaba.
Pero bueno, entre los pocos recuerdos que tengo de mi padre, el que más resalta fue cuando me rompí los dientes en la secundaria. Yo hablé mi casa, me contestó él y le pregunté por mi mamá (que había salido en ese momento). Notó que estaba llorando y me preguntó qué me pasaba, pasaron varios minutos hasta que me convenciera de decirle, pero en cuanto le dije de mi accidente y que me faltaban 2 díentes salió volando a la escuela para llevarme con la dentista. Algunas veces pienso que eso no es gran cosa y que cualquier persona con sentido común lo hubiera hecho, pero por otra parte en la escuela (que se supone que tenía servicio médico y que de alguna manera le pagaban a un par de médicos) no hubo una sola persona con sentido común. Cuando llegó mi papá yo estaba en clases (con dos dientes menos y todavía sangrando) y todavía se pusieron espesos para dejarme ir. Realmente ese día me sorprendió y me sentí muy bien.
A pesar de todas las quejas que tengo de él, no lo considero un mal padre. A pesar de que no sabe mi edad. Cuando tenía 11, él decía que tenía 8, cuando tenía 16 y le preguntaron, él le preguntó a mi mamá si había nacido en el 84 y cuando tenía 21 decía que tenía 25. La realidad es que casi por 24 años ha pagado la comida que como, pagó dos años mi colegiatura del tec y de alguna manera no nos ha abandonado (permanentemente). Sé que hace su mejor esfuerzo. Simplemente ser padre no se le da a todo mundo. Sería como pedirme a mí ser cantante. Alguna vez pensé que era mi culpa, y fue por eso que me esforzaba por ser buen hijo y sacar buenas calificaciones para tratar de tener más atención de su parte. Después de toda la primaria y la mitad de secundaria de primeros lugares, premios estatales y uno que otro nacional me di cuenta de que no tenía nada que ver y dejé de verlo como figura parterna y como role model. Tal vez en eso tenga algo que ver que en la actualidad tengo como 3 buenos amigos hombres (del tipo del que le prestarías dinero) contra unas 20 amigas mujeres.
Pero bueno, siguiendo con el tema, decía que quería tener más recuerdos positivos de él. Fue por eso que decidí acompañarlo en eso. La verdad fue muy bueno, para la lavadora, faltaba la conexión del agua. Sin embargo, sin agua no la podíamos probar y por tanto entregar, así que aprovechando que estaba todo el material, instalamos un rotoplas y toda la tubería para conectar el agua. A pesar de que fue tuboplus (mucho más fácil de instalar que el cobre), trabajamos en equipo y creo que pude demostrar que de algo sirvieron los cursos del Home Depot. A pesar de que la paga era buena (una cantidad de 3 ceros por 4 horas al día), yo sólo fui por pasar más tiempo con él.
Él pidió toda esta semana de vacaciones en su trabajo, sin avisar y todavía no sabemos para qué. El asunto es que el lunes en la mañana, consiguió otro trabajo, esta vez en una casa. Un poco de electricidad, un poco de conectar tubos. También lo hicimos rápido y en equipo. La paga fue modesta (solamente 2 ceros), pero como dijo él al darme el dinero peor es nada.
El martes en la noche me dijo que había conseguido otra cosa, a mí me pareció bien. El miércoles en la mañana me llevé una gran sorpresa. Después de subir toda la herramienta al coche y la escalera al coche, yo con mi atuendo de trabajador rudo, y ya en camino, me dijo que ibamos a pasar por alguien más, uno de sus amigos que nos iba a "ayudar". A lo cuál pensé que entre 3 acabaríamos más rápido. La sorpresa fue que al llegar al lugar donde sería la instalación, se presentó, le hizo la plática al señor de la casa y después se despidió. Y nos dejó al tipo éste y a mi a nuestra suerte, que no fue muy buena.
El trabajo era simple, consistía en hacer la tubería para un baño (sólo los tubos de agua, nada de muebles ni drenaje) y conectarla al agua. Eso con mi papá hubiera tomado solamente 1 día con tiempo de sobra para probar exahustivamente. Teníamos un esquema en AutoCAD visto desde varios ángulos, así que no fue difícil comenzar por cortar los tubos, lijar los extremos, lijar por dentro las conexiones y soldarlos. Mientras el tipo éste iba por "unos refrescos" (unos 40 mins) yo ya había cortado los tubos, lijado los extremos, las conexiones, y estaba empezando a hacer las ranuras (tal como estaban planeadas). Le dije que mientras yo acababa, comenzara a soldar, que ya los había numerado, la conexión A iba con el tubo 1 y 2 y así, si tenía dudas, que consultara el esquema.
Por supuesto, se pasó el esquema por el arco del triunfo y conectó varias cosas al revés. Le corregí un par, así que las desoldó y las volvió a soldar, después ya no me hizo caso. Cuando terminé con los agujeros le dije que comenzara a armar mientras yo seguía soldando, fue ahí donde comenzó a ponerse bravo. Me preguntó si me sentía Juan Camaney o qué onda. La verdad no se quién sea ese tan mentado Juan Camaney ni como se siente ni se acueste. Lo único que entendí fue que él se sentía muy hombre soldando y que por alguna razón yo no podía jugar a ser el macho alfa en esta ocasión. También me preguntó que según yo desde cuándo sabía soldar, le dije que como un mes y me dijo que él ya llevaba 15 años en esto. A lo cuál sólo le respondí que si yo estaba ahí no era precisamente para pasarle la herramienta.
También me molestaron sus comentarios sobre lo buena que estaba la güera (dueña de la casa). En realidad la señora era una rubia oxigenada que usaba ropa deportiva con zapatos negros (de vestir), su anillo de graduación (salió en el 2002 de Dios sabe dónde) y supongo que un intento de anillo de compromiso con una CZ de unos 7 mm. La verdad mucho de eso elimina cualquier sentimiento de atracción que yo pudiera sentir por ella, al menos mientras no pase una amena velada con una larga plática sobre nuestros intereses comunes y descubra que somos almas gemelas. Lo cuál dudo que ocurra, puesto que ya es casada.
Siguiente cosa que me molestó, al señor no le importa dejar 5 minutos el soplete encendido mientras va al baño o se asoma por la ventana a esuchar el canto de los pajarillos. Dos veces lo apagué y para la tercera se molestó, le dije que nada le costaba apagarlo y cuando volviera a usar lo volviera a encender. A lo que dijo que le daba hueva y que además tenía que gastar un cerillo. Ok, al señor ahorrador le preocupa tener que encender un cerillo que no vale nada cada vez que debe soldar algo y no le preocupa deja el soplete gastando suficiente gas como para freir un puerco.
Después me dijo que había hecho una ranura mal, que no encajaban los tubos y que le prestara el taladro para que hiciera otra. A lo cual yo protesté diciéndolo que lo hice como en el esquema y él llegó a la conclusión de que entonces el esquema estaba mal. Quité los tubos de la pared, tomé el soplete sin importarme si al señor se le caía, los desoldé, los soldé los tubos invirtiéndolos y encajaba perfectamente. Otro punto más a la lista, a la hora de poner las llaves de la regadera, le faltaba como medio centímetro para que encajara, pues la válvula es más ancha que el tuvo. Así que agarró el taladro, y comenzó a agujerar. Estaba en rotomartillo y no le importó. El cincel estaba girando mientras golpeaba. Así que hizo un hoyo unos 5 cm más grande de lo necesario. Cuando terminó lo agarró del cable y lo dejó caer. Lo cuál me dolió primeramente por el valor sentimental explicado anteriormente y porque esa cosa cuesta más dinero de lo que el tipo podría hacer en un mes sin vender su cuerpo.
En eso, le dió hambre y sugirió detenernos para ir a comer, a lo cuál protesté argumentando que apenas llevábamos 3 horas. Pero bueno, insistió y no me quedó más que preguntarme dónde estaba su máquina de escribir y dónde decía SEP en la casa donde trabajábamos.
Bien, una hora después ya habíamos comido (comida corrida) sugerí regresar a la acción, -Pérate a que se me baje -protestó.
Hora y media después regresábamos al trabajo. Una vez que llegamos, se puso a platicar con el señor dueño de la casa. El señor comentó sobre los tubos que alimentaban el agua. Entraban por el piso (puesto que estábamos en la planta alta) y estaban bastante salidos, además del problema estético que era lo que más le preocupaba al dueño, esos tubos tenían una fuga, puesto que el piso se veía húmedo. Mi compañero dijo "ahorita lo arreglamos", el cliente le preguntó si necesitábamos material o cuánto iba a costar a lo que el tipo dijo que no era nada, que era sencillo, sólo eran dos conexiones. Ahí sí me puse verde. Sólo hay algo que me molesta más que trabajar de a gratis en algo que no es relevante y es trabajar de a gratis en algo que no es relevante, que todos crean que es sencillo y que no lo sea, y que haya sido idea de alguien con cerebro de microbio. No dije nada puesto que diría muchas groserías y eso no es correcto enfrente del cliente. Después le pregunté si tenía idea de lo que había hecho. A lo cuál no le dió mucha importancia y lo tomó como una graciosada.
De ahí hasta las 7 de la noche estuvimos rompiendo el píso y desarmando un tramo de tubería y tratando de armarla de nuevo, hasta que el tipo dijo que ya se había desesperado y ya se quería ir. Le dije que no nos podíamos ir si no terminábamos eso, que no nos estában pagando para dejarlos sin agua. A lo que me contestó algo como "yaaaaa, ¿a poco a ti te van a pagar?" En ese momento entendí que 75 años del PRI en el poder no eran coincidencia, eran el karma de este tipo.
8 de la noche, mi papá llegó por nosotros, nos ayudó con los últimos detalles y bueno, al fin pudimos irnos. Aún así quedó más feo y salido de lo que estaba al principio, además de torcido y con chipotes (lo que agregaría turbulencia al sistema que deterioraría la tubería en poco tiempo), dejó juntos un buen tramo los tubos de agua fria y agua caliente. Eso es imperdonable. El cobre es uno de los mejores conductores de calor, al juntar esos tubos produce un desperdicio de miles de pesos al año. Mi papá se despidió de los clientes y les dijo que hoy llegaríamos tarde, como a las 12, pues teníamos cosas qué hacer temprano.
Después de ir a dejarlo a su casa, le platiqué a mi papá varias de las burradas que hizo su amigo y le pregunté de qué circo lo sacó. Ok. El tipo es un ing. industrial egresado de la universidad donde mi papá estudió (a la que se refiere como el volcán, porque sólo arroja piedras) trabajaba en el mismo lugar de mi papá hace más de 15 años y un día lo despieron (no me sorprende), después de eso pasó más de un año sin trabajo (tampoco me sorprende) y vivía de pedir dinero prestado. Después de eso mi papá le enseñó todo el asunto de la plomería para que tuviera para comer mientras conseguía algo mejor. Desde entonces se "dedica" a eso e imaginen el resto de la historia. En la actualidad tiene 45 años de edad. Una vez en la casa, le di a mi padre unas medidas que había tomado de cómo había quedado el asunto y le pedí que lo corrigiera en autoCAD para hacerlo hoy. Me bañé y dormí como tronco.
6 de la mañana, me paro para ver una película que me faltaba y poder entregarlas antes de las 11. 8 de la mañana, me pongo a ver las noticias, me encantó el titular de la entrevista a Mario Marín "Gober Precioso". 8:30 de la mañana, suena el teléfono, mi papá contesta y se pone de acuerdo con alguien. 9:15 de la mañana, yo ya estoy vestido y arreglado dispuesto a ir a entregar las películas. Mi papá me comenta que a las 10 tenemos cita en cierto lugar que ahora pertenece a Pfizer. Había llegado la gota que derramó el vaso. Una entrevista de trabajo.
Logré convencerlo de que pasáramos a dejar las películas antes. Llegamos como 10:05, nos dejaron pasar hasta 10:30. 10:45 me llamaron para la entrevista, y realmente se nota el cambio en un lugar de esos cuando vas recomendado por alguien como mi dad. El policía no me hizo caras para dejarme pasar. En la oficina me ofrecieron café y galletas y la recepcionista intentó hacerme plática hasta que entendió que prefería hojear revistas.
La entrevista no fue diferente de cualquier otra, excepto que el tono fue todo el tiempo más positivo. Entré, saludé, me senté y la tipa comenzó a hacerme preguntas sobre dónde estudié, qué experiencia tenía, cuál eran mis planes para el futuro, a qué se dedicaba mi mamá (puesto que a mi papá ya lo conocen), todo igual a cualquier otra entrevista. Entonces le pregunté de qué se trataba el trabajo, y la tipa intentó decirme en palabras bonitas que se trataba de Visual Basic y ASP. Puse cara de "ni modo" y comenté que tengo más experiencia en Java. Me dijo que eso era para empezar, que también usaban Java y que viendo mi perfil, también podría entrar en la parte de redes. Aún así, con todo y la intriga de haber conocido una persona de RH que creyera una palabra de lo que digo, dije al final "eh, bueno, les llamaré" a lo que me contestó que estaba bien que lo pensara unos días y me dió su tarjeta.
Cuando salí, no encontré a mi papá y le hablé. Me dijo que fuera a la casa, que ya iba para allá. Me preguntó cómo me fue en la entrevista y le contesté "aah, lo de siempre, dicen que me llamarán". No es que me moleste conseguir un trabajo, lo que me molesta es que mi papá disponga de mi tiempo. Sé que en este momento, por más influencias no puedo conseguir un trabajo de verdad. Es decir, puedo conseguir un empleo de programador sin problemas, pero no es la visión que tengo de mí en mi futuro (programador asalariado devaluado). Por otra parte, es cierto que por algo se empieza y que no tengo experiencia, pero empezando así no podré llegar muy lejos. Es decir, el único lugar donde podría llegar a ser vicepresidente de algo sería en Avon o algún otro multinivel y tener voz y voto en el rumbo de la compañía sólo en alguna de mis ventures, o tal vez en la política, pero por el momento sigo teniendo principios.
Por otra parte, creo que dentro de muchos años recordaré mis 20's como una edad de oro. En estos días me dedico a hacer todas esas cosas para las que no nos damos tiempo porque el trabajo y las presiones de la vida diaria nos absorben. Cosas como dedicarme a cultivar bamboos y lilies (y en septiembre, tulipanes), ver el atardecer, jugar con mi perra, salir al cine, ir al teatro y tanto evento que me llame la atención, trabajo voluntario, donar dinero, salir a caminar y ver aparadores con mi mamá, rentar películas, ver películas, tomar cuanto curso se me presenta (estoy considerando uno de capoeira), pagar seguros, ahorrar para mi retiro (gracias al gobierno de Fox), visitar a mis amigos, hablar por teléfono, felicitar a cuanta persona me entero que hizo algo, leer, escribir, preocuparme por el destino del mundo, preocuparme porque tengo lonja, jugar videojuegos, desarrollar tanta idea se me ocurre, trabajar teniendo ideas. Sólo me falta tener novia. Me gusta ese estilo de vida y creo que vale la pena luchar por hacerlo sustentable. Me atrevería a decir que mientras no tenga que preocuparme porque me alcance para comer mañana y dentro de 30 años, no vale la pena empeñar mi tiempo en una jornada de 8 a 12 horas por unos cuantos pesos.
Regresando a las quejas, cuando llegué a la casa, todavía no llegaba mi padre, así que fui con mi mamá al sam's a comprar arrachera y de ahí al mercado (a comprar hierbas que no venden en el super y queso, y por supesto todo lo que se paga en el camino), lo gracioso de eso es que hace rato, mi mamá se quejaba que le dolía el brazo y dijo que seguramente era porque hoy lavó. Le dije que con la lavadora que tenemos no creo (sólo hay que hechar la ropa y presionar 3 botones para que se lave), que le iba más a que fuera por cargar la bolsa del mercado. A lo cuál me dió la razón.
Después de comer, volviendo al "trabajo", hoy igualmente mi papá no estuvo. Esta vez el problema no era una gotera, era un charco. Nos dedicamos a arreglar el "desperfecto" por el resto de la tarde. Otra vez mi papá no estuvo y mi compañero otra vez no le hizo caso al esquema (mejor que diga que no lo sabe interpretar). Después de hacer mas hoyos logramos armarlo aún con un problema de 6 cm por no seguir las instrucciones. Pero bueno, 15 años de experiencia lo respaldan. Después de que me lo señaló por segunda vez, se me salió un comentario como "¿y algún cliente te ha vuelto a contratar?" Se quedó serio. Creo que le dolió. Changos.
8 de la noche. Mi papá llega y nosotros terminando de armar aquello que nos ha tomado 2 días y que haremos de a gratis por su gran bocota. Veremos mañana si tiene fugas. Si todo sale bien, seguiremos con lo que pudimos haber terminado desde el primer día. Al final le dije "Te das cuenta de que haremos en tres días lo que pudimos hacer en uno y de todas maneras nos van a pagar lo mismo", a lo que me respondió que era algo bueno, porque así tenemos más trabajo. Para mí que este tipo es de los que ordenan una pizza y piden que se la corten en 6 pedazos, pues nunca se acabarían 8.
Llegando a la casa, le pregunté a mi papá que cuánto me iba a tocar de eso. Esperaba algo por mi tiempo, y algo más por mi paciencia. Me dijo que eran más o menos 750 pesos. Lo cuál no está mal para 5 horas de haberlo hecho con él.
-¡Qué, esos son $250 por día! -exclamé.
- Bueno, de algo a nada.... -Dijo él.
Fue entonces cuando sentí otra sensación que nunca había sentido y fue entonces que me sentí invadido por el lado oscuro y dije alterado
-¿De algo a nada? ¿Tienes idea de cuánto dinero he perdido estos días?
-¿Cuánto? -Me confrontó.
Subí a mi cuarto, bajé unos estados de cuenta y se los enseñé.
-Divide eso entre diez-dije.
-¿En serio ganas eso? -contestó.
Asentí y sólo alcanzó a decirme "Bueno, mañana ya no vayas, yo voy a terminarlo".
-No se trata de eso -contesté y desde entonces no le he dirigido la palabra.
Sé que tengo que hablar seriamente con él, pero aún no sé por dónde empezar.