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Yo coincido con Patricia

Después del debate y el post-debate es tiempo de hablar.

Si dijera que el debate ocurrió tal como lo esperaba, sería admitir lo bajas que estaban mis espectativas. En realidad así fue. Promesas, promesas... Propuestas sin sentido ni fundamento, poco conocimiento de las causas de fondo de los problemas del país. Descripción de los síntomas (inseguridad, desempleo, contaminación), pero ninguna propuesta para solucionar las causas, descalificaciones personales, juicios de valor, pocos argumentos. Justo lo que esperaba del debate. Como decían en tercer grado, parece que el patrocinador oficial del evento fue dormimundo.

Algo que me da mucha risa y al mismo tiempo me indigna es el hecho de todo el día ver comerciales de madrazo y FeCal diciendo que "ganaron" el debate. En realidad hay muy poco rescatable del debate. Los mismos discursos de siempre, bien lo decía AMLO: continuismo, continuismo, continuismo. Además, AMLO fue el único que no mintió. Victor Trujillo fue bastante acertado al mencionar que lo único entretenido eran los latigazos que se soltaban a veces. Fuera de eso, del fondo hay muy poco de dónde tomar y la forma queda como el único tema de conversación.

Algo claro es que madrazo ya andaba dando patadas de ahogado. Nervioso, mostrando en su discurso toda la demagogia, populismo y promesas al aire sin fundamento del PRI. Jajajaja... me encantó cuando en el tema de desarrollo sustentable usó como argumento su alianza con el Partido Verde y que después Mercado señalara que el Verde es todo menos ecologista. Realmente no sé que ganan con ese delirio que "El PRI sí sabe gobernar". Derecha Intolerante, Izquierda conflictiva. ¿Conflictiva? No creo que la izquierda cause conflictos a nadie más que a quienes se oponen a la libertad, la igualdad y en sí a la misma democracia.Y su antítesis el otro Roberto. Tal vez debería llamarlos Roberto y Roberto'.

FeCal, sin importar lo que diga, y aunque se cuelgue de los logros del gobierno de Fox, representa a la extrema derecha. Eso sí, intolerante, capaz de jugar sucio y sin escrúpulos. ¿Cómo es posible que las descalificaciones personales, ataques infundamentados y juicios de valor tengan el mismo peso que argumentos con pruebas? Lo más grave es que les funciona. Con Bush de vecino ya tuve suficiente para convencerme que la extrema derecha no es el camino.

Para mí, el único discurso que tenía sentido era el de Patricia Mercado. Fueron las únicas propuestas y las únicas premisas que se podían sostener a sí mismas. "Yo coincido con Patricia" fue la frase que los demás candidatos mencionaron al menos una vez. Todo está bien excepto que Patricia Mercado representa a la izquierda radical. Si los demás candidatos tuvieran una ideología, o al menos cualquier concepto de moral, muchas de sus propuestas les parecerían extremistas y replicarían con un punto de vista más "moderado" sobre el mismo asunto. No fue así. Algunas de sus propuestas son: legalización del matrimonio gay, de algunas drogas, del aborto, de la eutanasia, derechos de la mujer, ingresos del gobierno para jóvenes de 18 a 24 años. En algunos de esos temas tengo una postura bien definida, en otros no tanto.

Cabe destacar en este punto algunas de las diferencias fundamentales entre izquierda y derecha. La izquierda se preocupa generalmente en garantizar que todos los ciudadanos sean libres, iguales, con los mismos derechos, libertad de elegir, garantía de estar representados en el gobierno. En pocas palabras, que las únicas diferencias entre las personas estén en función del vicio y la virtud, no en función de su familia, estatus, clase social, salud, apariencia física, etc. En cambio la derecha por lo general defiende las jerarquías, los valores tradicionales, la moral, las buenas costumbres, lo que es correcto, etc.

Una posición representativa de la derecha con respecto a las relaciones homosexuales es que es algo innatural, inmoral, degenerativo, verlo como una enfermedad, etc. Lo cierto es que es un fenómeno que ha existido a través de la historia en todos los lugares y en todas las civilizaciones. La visión cambia, en la antigua Grecia era algo institucionalizado mientras que para la tradición cristiana es un pecado mortal. La visión de izquierda es que si es algo que siempre ha existido, por qué no concederles los mismos derechos que a otras formas de sexualidad y permitir, por ejemplo que una persona garantice la seguridad social o el derecho a formar una familia con su pareja del mismo sexo.

En cuanto al aborto y la eutanasia, mi postura está entre el debate de qué es más importante, el derecho a la vida o a una vida digna. La eutanasia no es lo mismo que el suicidio así como el aborto no es lo mismo que el asesinato. En el caso de la eutanasia, me parece congruente que en una situación en la que la vida se reduzca a meramente sobrevivir y vivir en un estado constante de sufrimiento innecesario, el individuo pueda decidir libre y concientemente en terminar con su sufrimiento y hacer su transición a un plano de mayor iluminación. El caso del aborto es más difícil todavía. Ciertamente no tenemos derecho a decidir terminar la vida de otro ser, aún cuando todo indique que ni sus padres ni la sociedad puedan garantizar que nazca libre e igual. Aunque también hay argumentos a favor, aquí me iría por el derecho a la vida. Sin embargo, estoy de acuerdo con la despenalización del aborto por el hecho de que independientemente de cualquier prohibición se sigue practicando. El daño sería menor si se hiciera bajo condiciones seguras (un hospital profesional en lugar de clínicas clandestinas). Muchos argumentos en contra sugieren que la legalización del aborto implicaría su uso generalizado como método anticonceptivo y la pérdida total del respeto por la vida. Un punto con el que estoy en contra, aún cuando el aborto sea legal en todos los casos, nadie está excento de las consecuencias de sus propios actos. Es muy improbable su generalización, pues es un proceso doloroso, inseguro y peligroso. De ninguna manera deseable. En ambas situaciones mis argumentos en contra son una cultura de eugenasia similar a la de Grecia, Roma o la Alemania Nazi y la posibilidad de actuar bajo coerción.

Con respecto a las drogas, estoy a favor de la legalización. Me parece un asqueroso caso de doble moral que la sustancia que genera más muertes por accidentes y actos de violencia (alcohol) y la sustancia más adictiva conocida por el hombre (nicotina), ambas cuyo abuso provoca serios y costosos riesgos para la salud sean legales, de libre distribución, y que en muchos casos su uso es presentado como algo deseable en los medios mientras que sustancias no más adictivas que la cafeína, con un sin número de aplicaciones médicas (Cannabis) no sólo estén prohibidas, sino ampliamente satanizadas.

Sobre los derechos de la mujer, ¿Para qué luchar por algo que ya se tiene? Sí, la igualdad de género es algo que garantiza la constitución y gran parte de nuestro sistema legal. Pero hay todavía muchos aspectos regresivos en nuestra legislación (epístola de Melchor Ocampo) y además muchos derechos que sobre el papel son sagrados, en la práctica no siempre se ejercen. Ejemplo, por un trabajo igual un hombre es mejor remunerado. Es un hecho que simplemente no puedo aceptar. Lo ideal es que por un trabajo igual la remuneración sea igual independientemente de quién lo haga. Por otra parte, podría hacerme de la vista gorda si por un trabajo igual, en el caso general, las mujeres fueran mejor remuneradas. ¿Por qué? porque en el 20% de las familias las mujeres representan el sustento económico y moral. Es decir, madres trabajadoras, madres solteras,etc.

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