Qué raro se siente estar vivo
Esta mañana sà la sentà cerca. Me encontraba yo durmiendo soñando con una escalera de concreto implementada en software. Era simplemente un pasillo angosto en el que no cabÃa una escalera. Al final habÃa una construcción extraña con dos niveles. En cada nivel habÃa una puerta.
Al presionar un botón, mágicamente aparecÃa en el pasillo una escalera de concreto que llegaba al primer nivel. Al volver a presionar el botón la escalera desaparecÃa. Simple y práctico...
Abajo de la escalera habÃa un lavadero. Una persona muy necia que existe en la vida real estaba ahà lavando un cadaver de pollo.
La situación es que yo querÃa llegar al segundo nivel, pero la escalera sólo llegaba al primero. Como mencioné, la escalera en el fondo era software, asà que tomé el botón, lo "abrÃ" y pude ver que era un ejecutable. Yo tenÃa otro dispositivo raro que servÃa de disassembler y debugger. Asà que pude darme una idea en ensamblador de cómo aparecÃa la escalera. En realidad no entendÃa mucho el código, pero pude facilmente encontrar donde llamaban a la función que determinaba la forma de la escalera. Asà que decidà parcharla con una que llegara al doble de alto.
La primera función que se me ocurrió fue la que genera la escalera del diablo a través del conjunto de Cantor.
El primer nivel estaba en la parte plana a la mitad de la gráfica. Como podrán apreciar.. es un fractal. Aunque algo mucho más fácil, seguro, sencillo de implementar serÃa simplemente multiplicar por 2 la altura de la escalera. La cuestión es que me di cuenta de haber calculado mal el tamaño de la nueva función. Asà que temÃa haberme comido parte de la función de desaparecer la escalera, en especÃfico alguna llamada a free(ptr) puesto que era una escalera implementada en memoria dinámica. Si eso pasaba, quedarÃan pedazos de concreto flotando en el aire que caerÃan sobre la persona necia que lavaba el pollo (aunque lo más seguro serÃa que la escalera desapareciera por un Segmentation Fault y lo único que cayera fuera el Memory Dump). Yo le advertà y le dije que se moviera, que la escalera no era segura. Pero como buena persona necia no me hizo caso.
En ese momento sentà que me asfixiaba. En realidad no entendà el motivo pero se sentÃa muy feo. En ese momento desperté y en realidad me estaba asfixiando. Intentaba desesperadamente respirar, pero no podÃa. Poco a poco volvÃa a perder la conciencia. Todo se puso muy oscuro y entonces pensé "Creo que voy a morir..." En ese momento me puse a reflexionar si dejaba todo en orden. Seguros de vida, gastos funerarios, perpetuidad en el panteón... Cuándo fue la última vez que me cobraron, hay algún término del contrato que viole al morir por Apnea Obstructiva del Sueño, hay algo que no haya dicho, pagado o entregado... Al parecer todo estaba en orden. Solamente pude recordar el asunto de los servidores. Aunque supuse que si no les contestaba los mails a los clientes en tres meses entonces serÃa tiempo de considerar cambiar de proveedor.
Decidà entonces dejar de tratar de respirar y seguir con el viaje. En ese momento me puse a alucinar (supongo que por la falta de oxÃgeno). La cuestión era que podÃa desplazarme en 3D (o sea volar) y atravesar las paredes. Lo primero que se me ocurrió fue buscar una laptop y aprovechar el poder volar para ver si desde las alturas se veÃa igualito a google earth. Antes que comenzara me interrumpió un tipo que decÃa que era yo después de muchas reencarnaciones (me pidió no revelar su nombre, jajaja, era muy gracioso). Me dijo que por hacer unamerican comments en slashdot mi karma habÃa bajado entonces tenÃa una misión para mà para alcanzar el siguiente nivel en la otra vida. En caso de no aceptar la misión aún tenÃa la opción de buscar un afiliado platino (sÃ, eso de las reencarnaciones es multinivel).
La misión era escoltar a otro ser que habia muerto al mismo tiempo que yo. Como él tenÃa mejor karma que yo, entonces yo lo escoltaba a él y no él a mÃ. El caso es que tenÃamos que ir juntos a un planeta llamado La Naranja Volta, ahà tenÃamos que buscar un vehÃculo con el que nos desplazarÃamos a otro planeta donde habrÃa un lugar donde nos darÃan las diferentes opciones de lugares y formas de vida a las que podÃamos aspirar con nuestros créditos alcanzados en la última. Mi compañero llevarÃa la llave y en el vehÃculo encontrarÃamos el mapa.
Mi compañero de viaje era un enorme labrador dorado. En efecto, en el collar llevaba la llave, pero no me dejaba tomarla. Al intentarlo me gruñÃa mi me tiraba de mordidas. Lo primero que se me ocurrió para buscar La Naranja Volta fue ponerle una cadena y comenzar a correr hacia arriba. El labrador, después de unos cuantos cientos de metros se detuvo a descansar, comenzó a rascar en el aire y abrió un hoyo de gusano, pasó y no me quedó otra más que seguirlo.
Del otro lado del agujero estaba La Naranja Volta. Un planeta más o menos del tamaño de Júpiter con un billboard enorme orbitándolo que decÃa "La Naranja Volta". En efecto, parecÃa una naranja. Era un planeta anaranjado con puntitos rojos, un enorme crater en un polo y una enorme montaña en el otro. El letrero era aproximadamente del tamaño de la tierra. Como ya estábamos cerca, simplemente nos dejamos llevar por la enorme gravedad de La Naranja. Su atmósfera era muy liviana, asà que no dolÃa caer por ella. Cuando ya estábamos más cerca del suelo, de un punto rojo salió un gas que amortiguó nuestra caida. Ese gas ardÃa en los ojos como exprimir una cáscara de naranja.
El punto rojo era en realidad un enorme complejo de oficinas. En la entrada nos recibió un hombre vestido de traje con cara de vendedor. La Naranja Volta es en realidad el equivalente planetario a un lote de autos usados. Claro que no venden autos, sino vehÃculos que se desplazan en 10, 11 o 26 dimensiones según el modelo. El color anaranjado se lo da un recubrimiento parecido a la arcilla que hace que las cosas floten. Uno camina a unos 45 cm del suelo, al igual que los vehÃculos. De esta manera no se maltratan.
Nos dijo que pasáramos al edificio rojo donde nos mostrarÃa catálogos para escoger algo de acuerdo a nuestras necesidades. Los vehÃculos se pagarÃan entonces con parte de nuestro karma, y en caso de no tener suficiente, habÃa una sucursal de Banaranja donde podrÃan darnos un crédito a 12 reencarnaciones sin intereses. Le informé que ya tenÃamos un vehÃculo, que sólo Ãbamos a recogerlo mientras le mostraba la llave en el collar del perro. Nos dijo que entonces el planeta estaba a nuestra disposición, que podÃamos empezar a buscar cuando quisiéramos. Le pregunté si no tenÃa una especie de inventario y me dijo que sÃ, pero sólo de unos 100 km a la redonda. El producto se desplazaba bastante, cuando llegaban más vehÃculos sólo los tiraban desde el espacio sin ningún control. La tarea de la gente del punto rojo era recoger los vehÃculos de donde cayeran, llevarlos a un lugar, estacionarlos, limpiarlos y repararlos si se necesitaba. Debido a la magnitud del planeta y los vehÃculos que tiraban todo el tiempo, era imposible tener control a más de 100 km a la redonda. Asà que nuestro trabajo serÃa entonces encontrar un objeto del tamaño de un auto compacto en un planeta del tamaño de Júpiter repleto de esos objetos. Eso considerando que ya hubiera llegado y que nadie lo hubiera vendido.
Antes de salir del punto rojo le pedà al vendedor algún consejo para comenzar a buscar y que me explicara por qué un planeta frecuentado por todo tipo de seres tenÃa un nombre en español y qué significaba, por qué estaba habitado por humanos que hablan español y los vehÃculos parecÃan coches.
Me contestó que en primer lugar, mi compañero tenÃa un mayor nivel de conciencia que yo, asà que es a él a quien deberÃa pedirle el consejo, despues, el planeta se llama La Naranja por su forma y Volta es la familia de planetas a la que pertenece por su composición. En el sistema solar, por ejemplo, tenemos a Marte de composición similar, cuyo nombre completo es Mars Volta. En seguida, no habÃa humanos ni hablaban español, y posibilemente ni siquiera habÃa un planeta. Mi conciencia estaba siendo transferida y esa era simplemente la interpretación que mi conciencia humana le daba a los estÃmulos que recibÃa. Me dijo que entenderÃa cómo se daba la transferencia de conciencias cuando llegara al nivel triple-diamante.
Saliendo de ahÃ, le dije al perro: "Ok, por favor guÃeme". Comenzó a caminar olfateando, después comenzó a correr. Yo corrà tras de él. Es mucho más fácil y rápido correr cuando no se tiene un cuerpo fÃsico. Después de un rato, se detuvo enfrente de un vehÃculo y comenzó a chillar como desesperado tratando de rasguñar el artefacto. Fue entonces que le insistà que me diera la llave, pero la seguÃa defendiendo y todavÃa tiraba mordidas cuando trataba de acercarme. Me di cuenta que habÃa un punto brillante en su pelaje. Más bien como una aguja, que entre tanto movimiento se desprendió de su pelo y salió disparada hacia el vehÃculo, como atraida por un imán muy poderoso. La aguja quedó clavada en una de las paredes del transporte y lentamente se empezó a hundir. Cuando penetró en un 80% de su longitud, el vehÃculo se abrió. Dentro habÃa un asiento para mà y una especie de perra disecada. En realidad lo que el canino iba siguiendo era el olor del trasero de la perra. No creo que haga falta describir lo que el perro se puso a hacer.
Una vez adentro, con tanto movimiento, el collar comenzó a aflojarse y cayó en un compartimento con la misma forma de la llave. Entonces comenzó a escuchar una voz dando un discurso sobre la libertad. Entonces entendà que la llave era en realidad la conciencia de alguien todavÃa más importante que el perro estaba transportando.
Como lección de mi amigo canino me queda tener una mejor fantasÃa la próxima vez que muera. Poco antes de despegar otra vez se puso todo oscuro. Cuando desperté vi a mi papá metiendo una cuchara en mi boca y me di cuenta que estaba respirando como si me acabaran de sacar de una alberca de agua helada.
En cuando reaccioné comencé a hablarle de La Naranja Volta y del perro caliente, pero obviamente no entendió nada. Me dijo que estaba haciendo mucho ruido y por eso fue a ver y se dió cuenta de que no estaba respirando.
Supongo que es bueno no estar muerto. Estaba muy emocionado de poder escoger una nueva vida como una nueva forma de vida. Ya será en otra ocasión...

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Comments
dan, cada vez tus sueños son mas elevados... no seras......... THE ONE
Posted by: eder chiunti | 6 de Noviembre 2005 a las 11:14 AM
woww, a la otra y te nos mueres :s
Posted by: Luis Medina | 6 de Noviembre 2005 a las 11:29 AM
Si el planeta era redondo como es que se caian los autos?
Posted by: Luis Medina | 6 de Noviembre 2005 a las 10:09 PM
Si no estabas respirando, como es que estabas haciendo ruido a tal punto que te pudo escuchar tu papá??? Oye... lo mejor fue ver la tierra desde arriba para ver si era como google earth, cuentame, ¿En realidad es as� ... vaya experiencia dan, por cierto, deberias considerar tener un heredero de los servers en caso de morir jeje, me apunto !! :D
Posted by: eder chiunti | 6 de Noviembre 2005 a las 10:38 PM
Contestando preguntas....
Los vehÃculos eran tirados desde el espacio, la gravedad del planeta hacÃa que cayeran (hacia el planeta), como la atmósfera no era densa no se desintegraban al entrar en ella, y como la capa aquella hacÃa que se detuvieran a 45 cm del suelo tampoco recibiÃan el golpe.
No pude ver la tierra, porque justo cuando me disponÃa a hacer eso llegué yo a interrumpirme.
SÃ, estoy pensando en alguna manera de seguir operando aún si desaparezco o muero. Se aceptan ideas.
Posted by: Dan | 7 de Noviembre 2005 a las 02:10 AM